Como lo hemos mencionado en reiteradas oportunidades, nuestra piel, en especial la del rostro, puede verse seriamente afectada por factores externos, como la contaminación ambiental en las grandes ciudades o el clima, por lo que nos resultan igualmente nocivos tanto la exposición sin protección al sol, como el frío intenso o el viento. Estas agresiones pueden resecar y opacar nuestro cutis. Te hemos aconsejado que exfolies e hidrates tu piel y te inclines por productos que contengan un factor de protección solar. Para completar el plan de protección, te contamos como realizar una sencilla mascarilla de avena y miel para devolverle a tu rostro la vitalidad y elasticidad que estos factores externos pueden arrebatarle.
El ingrediente principal de esta mascarilla es la avena, su uso se ha incrementado en cosmetología en los ultimos años debido a sus propiedades benéficas para la piel, en especial por contener una sustancia similar a los estrógenos ( los fitoestrógenos), lo que la convierte en uno de los compuestos utilizados con mayor eficacia en productos cosméticos tanto para pieles maduras como para los bebes.
Entre sus virtudes se encuentran la de equilibrar el pH natural de la piel, suavizarla, relajarla y evitar que se deshidrate. Remueve sus impurezas sin agredirla y respetando su estructura. Es regeneradora y calma las irritaciones.
Esta mascarilla otorga muy buenos resultados en pieles que se han expuesto al clima sin la protección adecuada.
Prepárala facilmente:
Harina de avena extrafina 150 grs.
Miel, 2 0 3 cucharadas.
Yema de huevo 1.
Esencia de lavanda 10 gotas
Mezcla todos los ingredientes en un recipiente.
Aplica la mezcla con una compresa de gasa, para poder distribuirla mejor en tu rostro. Déjala actuar durante 30 minutos y enjuaga muy bien con agua tibia.




[...] mismo nombre. Una de las características principales es que le trae grandes beneficios a nuestra piel, ayudando a regenerarla, eliminando las manchas, disimulando las marcas y las cicatrices que [...]
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